Revela el oráculo:
Insertado está en el centro de nuestra mente el conflicto, la oposición binaria que rompe la armonía y que impide el correcto fluír de las acciones. El hombre tiene dos caminos, el de la mente y el del corazón, y un solo sendero que aparece después de beber el cáliz de la solución final, aquella que revela la unidad de la existencia...Esta comprensión se puede alcanzar por dos vías...la primera de ellas, la de la razón, nos lleva en círculos cada vez más amplios a través de las iinfinitas combinaciones de categorías lingüísticas hasta una comprensión parcial de la unidad, que siempre se ve bloqueada por el conflicto, la ruptura, la dualidad y que nos hace volver a entrar en la espiral de conocimiento, muy alejada de la verdadera sabiduría, aunque en ocasiones puedan confluír momentaneamente....
El sendero de la izquierda, menos transitado, es aquel que tiene por guía al corazón, y sustenta su movimiento en la sintonía con el entorno, con la empatía como única técnica, que permite al humano obrar sin necesidad de la mente, como por instinto, aun cuando conserva los rudimentos del lenguaje para establecer la necesaria comunicación previa a la comunión....
La música, único don que reciben los devotos de Shiva, es su pasaporte para este medio de transporte,que busca la rima, que pone al sentimiento por encima, que nos guía a la colina, desde la que contemplamos la mina, y a tu prima, que está muy guapa hoy...Cuando no sé quien soy, entonces camino, como quien da un buen trago de vino...y me detengo, alojado a la sombra de un pino, hasta que canta el estornino, y entonces ¡Oh, señor divino! veo tu luz, me acaricias con mimo, mientras bebo, recibo, me subo en el tiovivo, que me hace suspirar mientras te describo...lo cual es imposible, porque al lenguaje te muestras esquivo...
Y todo es igual, si al final eres árbol o viaje espacial, porque nos ha sido dicho...que somos solo un bicho, y que este periplo temporal, en el que suena nuestra pieza musical, no es sino casual, y que nuestro eterno mal, es esa obsesión por lo mental, alejados de lo natural, ciegos ante lo esencial, siempre dando círculos en torno a nuestro destino final...
Pero sabes...existe un giro radical, que se mantiene y se mantiene, sin final, abarcando todo lo existente, también la mente, que no es diferente, solo que hemos creído, de repente, que teníamos una gran lente, ahí, detrás de la frente....
